Un cliente del Banco Galicia en General Pico denunció una estafa millonaria que se habría perpetrado tras una comunicación con un supuesto asesor financiero de dicha entidad. El fraude, que consistió en una ráfaga de movimientos bancarios, resultó en un perjuicio económico que supera los 33 millones de pesos.
La víctima presentó la denuncia ante la Policía y la Fiscalía local. Según su relato, el hecho se desencadenó en el marco de una operatoria que el damnificado realizaba de manera habitual desde hace más de diez años: la compra de acciones.
El fraude ocurrió un día viernes, tras una conversación telefónica con un individuo que se identificó como empleado del banco. El cliente acordó la compra de activos financieros y recibió la confirmación de que el monto correspondiente se debitaría de su cuenta el lunes siguiente.
Inmediatamente después de finalizar la llamada, el sistema registró 22 transferencias consecutivas no autorizadas desde su cuenta hacia terceros.