El Granate jugó una final para el infarto y superó a Atlético Mineiro por penales en el estadio Defensores del Chaco, en Asunción, Paraguay, al empatar 0-0 en el tiempo reglamentario.
Con un Nahuel Losada imparable, con tres atajadas en la serie desde los doce pasos, el equipo del Sur bonaerense se consagró por tercera vez en el plano internacional (Conmebol 1996 y Sudamericana 2013) y, además, se clasificó a la Copa Libertadores 2026 y a la Recopa Sudamericana 2026.
Sufriendo un calor agobiante en Asunción, el comienzo del partido no fue favorable para el Granate. A pesar de presentar lucha en cada pelota, el equipo de Mauricio Pellegrino se vio sorprendido por la categoría del conjunto brasileño. El primero en avisar fue el ecuatoriano Alan Franco, que probó desde lejos con una volea. Enseguida, el Galo continuó con su ataque de la mano de una de sus figuras, Bernard. El delantero tuvo en sus pies un tiro libre a los 27' del primer tiempo y casi abrió el marcador: con un remate con mucha comba estuvo a centímetros de meterse por el segundo palo de Nahuel Losada, pero el palo salvó al Granate.