Este viernes, a través de un operativo realizado en Santa Rosa, el municipio destruyó 30 caños de escape en infracción.
Para ser precisos, los controles hechos acorde a la ordenanza vigente Nº 278/75 y 3846/08 incluyen la medición de los decibeles producidos por los caños de escape, y, en caso de detectarse infracciones, se incautan y destruyen los dispositivos.
La directora de Tránsito del Municipio, Guillerma Castro, explicó que dichos operativos son “fundamentales” para garantizar la seguridad vial, y que, a través de los controles exhaustivos, quieren reducir los “niveles de ruido” en la ciudad y evitar la emisión de gases tóxicos que provienen de rodados con escapes libres o irregulares.
Así, Castro resaltó que el accionar se realiza en base a los pedidos de los vecinos de mayores controles para mejorar la calidad ambiental, tras lo cual recordó que se prohíbe la circulación de vehículos con motor a combustión que emitan contaminación sonora.