Los juveniles de Boca Juniors vencieron ayer a la tarde por penales a AZ Alkmaar de Países Bajos en la Bombonera y se consagraron campeones de la segunda edición de la Copa Intercontinental Sub-20.
Acompañados por más de 35 mil hinchas en las tribunas y el atento seguimiento de Juan Román Riquelme desde el palco, el combinado dirigido por Silvio Rudman sacó un empate 1-1 en los 90 minutos.
Cerca del final del primer tiempo llegó el primer gol: Dave Kwakman metió un remate fuerte desde fuera del área que se desvió en Lautaro Di Lollo y la pelota quedó junto al palo izquierdo del arquero boquense Sebastián Díaz Robles.
Pese a estar abajo en el marcador, el Xeneixe dominó la pelota la mayor parte del encuentro. El empate llegó luego de un centro de Mauricio Benítez que se desvió en el defensor Enoch Mastoras.
Finalizado el encuentro y desde los doce pasos, Boca convirtió gracias a las definiciones de Nahuel Genez, Di Lollo, Natán Acosta y Valentín Fascendini. Sin embargo, la figura fue Díaz Robles que desvió dos remates.