River Plate, líder de la Liga Profesional de Fútbol, logró un punto con el empate sin goles ante San Lorenzo, quedando un poco más cerca de la consagración como nuevo campeón del fútbol argentino. El equipo de Martín Demichelis alcanzó los 54 puntos quedando con 10 de ventaja sobre Talleres de Córdoba (44) que este lunes recibirá a Unión de Santa Fe. En tanto, San Lorenzo, que venía de igualar 1-1 con Racing, llegó a los 43 puntos. El "Ciclón" dió fin al partido con diez jugadores por la expulsión de Nahuel Barrios en el segundo tiempo. Fue un clásico intenso, caracterizado por la falta de juego y ocasiones de gol. Recién en la segunda parte, San Lorenzo y River regalaron algo de emoción. El clásico desencantó en el primer tiempo, luego de tanta expectativa generada no sólo por historia sino principalmente por ambas campañas.
San Lorenzo, con su disposición en la cancha y su actitud combativa, incomodó a un River impreciso y estático. Nahuel Barrios era el jugador más movedizo del equipo de Rubén Insúa que arribó al área rival a través de la pelota parada, con tres tiros de esquina. Cuando el líder del campeonato tenía la posesión de la pelota, sus intenciones de gol se vieron totalmente frustradas. Sin proyección de sus laterales, San Lorenzo lo empujó a un embudo táctico. La hinchada local también vivió el clásico con intensidad y le recriminó con vehemencia al árbitro Facundo Tello, en el fin del primer tiempo, por fallos que consideraron injustos. La primera parte terminó sumamente caliente con el cruce entre Augusto Batalla y Lucas Beltrán, siendo un reflejo de lo que se vio: ímpetu, fiereza y casi nada de fútbol. En la segunda etapa, San Lorenzo salió más decidido y tuvo una situación clave en los pies de Malcom Braida, cuando capturó el centro pasado de Iván Leguizamón. El lateral-volante fusiló a Armani, quien resolvió con una tapada providencial. A los 10 minutos, Batalla atajó un remate de 'Nacho' Fernández y River insistió otra vez con un disparo cruzado del solitario y batallador Beltrán. San Lorenzo creció en el juego a través de Barrios. El "10" del Ciclón manejaba los hilos de un equipo que se movía mejor que su rival, pero la ilusión se frenó con la correcta expulsión del "Perrito", luego de una fuerte infracción a Fernández. Con un jugador menos, San Lorenzo se replegó y River intentó sacar provecho con cambios ofensivos, a partir de los ingresos de Borja y Solari para acompañar a Beltrán. River pudo haber marcado en dos ocasiones: con una definición junto al palo de Fernández y la arrojada de Batalla ante la búsqueda de Borja. El clásico terminó caliente, con otro cruce de Batalla, esta vez con Borja, y siguió una vez finalizado el partido, mientras la hinchada azulgrana alimentaba la rivalidad desde las tribunas.