Según informó el Centro Sismológico Nacional (CSN) de la Universidad de Chile, el temblor ocurrió en la tarde del martes, a una profundidad de 63 kilómetros, aunque no hubo víctimas fatales, ya que solo ocurrieron daños materiales, como la caída de mampostería de algunos edificios y también deslizamientos en el cerro San Cristóbal, ubicado en Santiago.
Por otro lado, el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA) descartó hasta el momento la posibilidad de que se produzca un tsunami; sin embargo, las autoridades sugirieron a la población que prepare un bolso, en caso que deban abandonar sus hogares ante una emergencia.
Los movimientos telúricos llegaron al otro lado de la cordillera, a 250 kilómetros al oeste de Mendoza y también a 350 al suroeste de San Juan, por lo que el Instituto Nacional de Prevención Sísimica (Inpres) recomendó mantener la calma y seguir las instrucciones de seguridad en caso de que ocurriese alguna réplicas.
La capital trasandina se encuentra amenazada constantemente ya que está ubicada sobre la falla de San Ramón, un accidente geológico a unos 10 kilómetros de profundidad de la denominada Región Metropolitana.
La falla abarca unos 50 kilómetros de la capital y se encuentra entre los ríos Mapocho y Maipo, cruza las comunas de Vitacura, Las Condes, La Reina, Peñalolén, La Florida y Puente Alto. Es una falla inversa, por lo que tiene movimientos verticales.