Según el informe “Complejos exportadores” del INDEC, las exportaciones de litio crecieron un 236% el año pasado, de facturar US$ 207 millones de exportaciones en 2021, a facturar US$ 696 millones en 2022, o sea, un salto de US$ 449 millones. Sin embargo, sigue representando solo el 0,8% de productos que Argentina envía al exterior.
Los elementos principales incluyeron el carbonato de litio, el cloruro de litio, las pilas y las baterías de litio, con los destinos más frecuentes siendo China, Japón, República de Corea, Estados Unidos, Alemania y Francia.
Con eso dicho, 2022 fue destacado por la soja y el maíz, con ua facturación de US$ 34.417. En otras palabras, se traduce a un 38,1% de las exportaciones argentinas, las cuales totalizaron los US$ 88.446 millones.
Vale mencionar que el aumento de oferta no quiso decir baja de precios, ya que, entre 2021 y fines de 2022, el valor internacional aumentó 400%, lo cual quiere decir que en ocasiones rozó los US$ 80.000 por tonelada.
Según datos de Focus Market, Argentina tiene el 21% de las reservas de litio a nivel global, a pesar de solo producir el 6% de todo lo extraído del planeta. Así, el área dependiente del Ministerio de Economía prevé que se alcancen los 373,5 mil toneladas adicionales a la capacidad actual de 37,5 mil toneladas por año, lo que llevaría a un valor de alrededor de US $ 12.000 millones par las exportaciones del litio.