La dirigente oficialista Carmela Moreau renunció en su posición de asesora en la Jefatura de Gabinete con una carta en la que advirtió las consecuencias y las posibilidades de voto de confianza por “la procrastinación en la toma de decisiones” del Gobierno.
La secretaria expresó que la “motiva esta decisión el hecho de que el rumbo trazado en 2019 dista de ser el que finalmente imprimió el Gobierno en estos más de tres años de gestión”.
“Resulta evidente que las deudas históricas de la democracia con la sociedad argentinos no pudieron ser saldadas y las políticas sociales dirigidas a mitigar los efectos de la inflación en una economía condicionada por las crisis de dudas heredada aún resultan insuficientes. Ello, sin prejuicio de los esfuerzos del nuevo Gabinete económico que sí logró “tranquilizar” y estabilizar las variables que otros funcionarios que no funcionaban habían contribuido a alterar con una irresponsable gestión de la deuda pública”, explicó.
Además, agregó que las “graves consecuencias de políticas falladas”, sobre quienes padecen “son inadmisibles en un gobierno popular. Esto sin mencionar que destacó que “se dejó pasar la oportunidad de materializar una reforma profunda del sistema judicial en su conjunto”.
Para finalizar, la ex asesora alertó que la falta de toma de decisiones, la falta de apego al contrato electoral y la “inacción” frente a la necesidad de conformar una mesa política “atentan contra el éxito del Gobierno y las aspiraciones a renovar el voto de confianza de la sociedad en 2023”.