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Mendoza: Condenaron al psicólogo que admitió haber provocado lesiones a su mujer durante un juego sexual

Anteriormente había dicho que la mujer se quiso suicidar.
Miércoles, 14 de diciembre de 2022 a las 17:36

El profesional oriundo de San Juan, Ariel Ignacio Moya Rubinow, reconoció que estranguló a su pareja durante una practica sexual conocida como “bondage”. Recibió la condena a 3 años de prisión.

El psicólogo de 42 años, fue detenido la noche del 26 de febrero, acusado de intentar matar a su esposa al provocarle estrangulamiento con una cuerda enrollada en su cuello, esto habría ocurrido en medio de un juego sexual que se desarrollaba en el departamento que compartían ubicado en la calle España de Ciudad.

La fiscal a cargo del caso perteneciente a la División Homicidios, Andrea Lazo, lo acusó de tentativa de homicidio y el juez Diego Flamant le dictó prisión preventiva en agosto, ya que, debía permanecer detenido por peligro de fuga y para no entorpecer la investigación,

Este miércoles, 14 de diciembre, cambió todo, el profesional y docente sanjuanino fue condenado a 3 años de prisión efectiva, tras la culminación del juicio abreviado que fue pactado por el Ministerio Público y la defensa, además de ser homologado por el mismo magistrado de primera instancia.

Moya en su última declaración admitió haberle causado lesiones graves dolosas agravadas por el vínculo a la joven en un aparente juego sexual que estaban practicando en una de las habitaciones del domicilio, no lo confesó antes por vergüenza, según dijo.

Las lesiones provocadas en la mujer son dos surcos de ahorcadura compatibles con una compresión sostenida con un elemento externo a la fuerza manual, en consecuencia sufrió una atelectasia pulmonar (colapso), ambas pusieron en riesgo la vida de la victima.

El equipo de médicos del Cuerpo Médico Forense que declaró en la causa explicaron que las heridas que la víctima presentaba en el cuello fueron “quemaduras” provocadas con una cuerda y por una tercera persona, lejos de la versión que había dicho Moya Rubinow donde el le salva la vida.

Desde primer momento, la fiscalía apuntaba a un intento de homicidio, su hipótesis era sostenida por las pruebas jurídicas (informes) de los médicos forenses ademas de la declaración que hizo la propia víctima mientras se encontraba internada en grave estado en el Hospital Central. Otra prueba clave fue que en el momento en que la joven despertó comenzó a gritar: “Me quiere matar, me quiere matar”.

En su primera declaración, el psicólogo dijo a la policía y los familiares de su pareja había intentado suicidarse minutos después de una fuerte discusión, momento en que él ya se había retirado de la propiedad. Sin embargo, esto fue contradecido por el psicólogo personal de la mujer quien aseguró que ella no tenía conductas suicidas.